Dicen que una idea es como una enfermedad, se propaga lentamente infectando nuestra realidad y en ocasiones, puede ser difícil de erradicar. En este caso, la mía llevaba ya un tiempo rondando me la cabeza cuando, de repente, tienen lugar los atentados terroristas de París. Como no podría ser de otra manera, la visión de estas y otras tantas atrocidades hacen que uno pierda toda esperanza en el género humano. Aun así, no me gustaría entrar en el debate que ahora se abre acerca de cómo abordar este problema, pero si detener me en el trasfondo de la cuestión. Es decir, esa manifiesta incapacidad que parece ser siempre han tenido Occidente y Oriente por entenderse, por respetarse y en definitiva, por convivir en armonía.
Que nadie se asuste, ni vamos a hablar de geopolítica mundial ni nada parecido. Sin embargo, tocaremos algo de historia y más concretamente la nuestra. Como la mayoría del público ya sabrá, entre el año 711 y el 1492 de nuestra era gran parte de la Península Ibérica estuvo bajo control musulmán, un dominio que tuvo sus avances y retrocesos en sus casi ocho siglos de existencia. Y es que en este período hubo de todo, guerras y persecuciones pero también momentos de paz y gran esplendor cultural.
Hoy hablaremos de uno de los máximos exponentes del arte musulmán en la península Ibérica y que, a pesar de haber sufrido constantes transformaciones ha logrado sobrevivir hasta nuestros días. Efectivamente, se trata de la controvertida Mezquita/Catedral de Córdoba.
Actualmente se cree que la construcción de la Mezquita fue iniciada bajo el reinado del primer emir independiente de Córdoba, Abderramán I (Omeya), sobre la planta de una antigua basílica visigótica (de San Vicente) entre los años 780-785. Durante los siglos IX-X el edificio sufriría sucesivas ampliaciones, siendo la llevada a cabo durante el reinado del Califa Al-Hakam II la más importante, de este período son los destacados arcos del mihrab. Su última ampliación se efectuó bajo el mandato del caudillo musulmán Almanzor (976-1002).
En el año 1236, Fernando III de Castilla (el «Santo») conquistaba Córdoba y convertía la mezquita en Catedral. Desde este momento, el edificio experimentó una serie de remodelaciones arquitectónicas que lo convertirían en un ejemplo vivo de la superposición cultural en la península. Lejos de desaparecer, hoy el legado musulmán está aún muy presente en el monumento, tanto que su interpretación nos resultaría imposible sin él.
Como ya estamos al tanto de sus idas y venidas por la historia, el siguiente paso consistirá en preguntarnos por su situación actual. Seguro que a nadie le es ajena la polémica surgida en los últimos años; a la reinterpretación histórica emprendida por la Iglesia para tratar de minimizar el pasado Islámico de la antigua mezquita de Córdoba, debemos sumar la inmatriculación del monumento a su nombre en el registro de la propiedad.
La Mezquita-Catedral de Córdoba se ha convertido en la punta del iceberg del mayor escándalo inmobiliario de la Historia de España, sostiene Antonio Manuel Rodríguez (profesor de derecho civil de la Universidad de Córdoba e impulsor de la plataforma ciudadana contra la inmatriculación del monumento por parte de la Iglesia). Este hecho se produjo en 2006, por el módico precio de «30 €», exentos de impuestos en virtud del Concordato de España con la Santa Sede. La reforma de la ley hipotecaria del Gobierno de Aznar y la pervivencia de dos artículos franquistas abrió las puertas a la Iglesia para registrar, con los obispos como notarios, los bienes que consideren de su propiedad y que no estuvieran a nombre de nadie (sólo en Córdoba se han realizado en torno a unas 500 inmatriculaciones en el Registro de la Propiedad, según el Cabildo). Aunque se desconocen los datos para el conjunto de España, pues el gobierno no ha querido hacerlos públicos, las plataformas ciudadanas hablan de hasta unos cinco mil bienes de todo tipo.
El Cabildo habla de polémica artificial e insiste en que la inmatriculación del templo únicamente consistió en dar publicidad a la titularidad de una propiedad que ya poseía desde 1236, es decir, que la inmatriculación sólo supuso una mera notificación en el Registro de la propiedad. Del mismo modo, se basan en un informe del gobierno para decir que desde la conquista de la ciudad por Fernando III (el Santo), es la Iglesia quién se ha encargado de su gestión. Como se puede apreciar, nos encontramos ante un despropósito de proporciones irreales. Por ello, y siempre desde una visión crítica vamos a tratar de esclarecer tanto la titularidad como la gestión actual del monumento.
Siguiendo en sus «trece», el cabildo Catedralicio ha cambiado la denominación del edificio haciendo desaparecer la palabra Mezquita de muchos folletos turísticos y hasta del Google Maps. Nada recuerda ya a su origen, la denominación actual en Internet y también en el propio templo es «Catedral de Córdoba». En todo el recinto se insiste en que primero existió la basílica de San Vicente, lo cual «supuestamente» legitima la actual denominación de Catedral. Por poner algunos ejemplos de lo que estamos hablando, el folleto de 1981 hablaba del edificio como Mezquita-Catedral y ya el de 1998 lo hacía como Santa Iglesia Catedral (antigua mezquita). Un cambio sustancial, no les parece?.
En el año 1982 fue declarada Bien de Interés Cultural, y en 1984 la Unesco reconoció la Mezquita-Catedral como Patrimonio Mundial/de la Humanidad; un monumento de concordia y entendimiento que va camino de convertirse en un símbolo de intolerancia.
El tiempo se agota, el ex-ministro Gallardón impulsó una reforma de la ley hipotecaria por la cual se eliminaría esa puerta para inmatricular bienes a la Iglesia, aunque de momento su entrada en vigor se ha postergado un año. En contraprestación por la merma de privilegios que supone para la Iglesia, la reforma permitirá una especie de amnistía registral, desapareciendo toda posibilidad de recurrir ante el Tribunal Constitucional esos artículos de la ley que quedarían fulminados. A partir de ahí, sólo se podría recurrir una a una las inmatriculaciones. La norma fija diez años para que una vez realizada la inmatriculación, la Iglesia disponga del bien de por vida. La Mezquita expira en 2016.
Izquierda Unida ha tratado de recoger firmas en el Congreso para elevar un recurso de Inconstitucionalidad. Mientras el PSOE se resiste a pronunciarse pese a que en Andalucía han aprobado varias resoluciones a favor de la titularidad pública. La Consejería de Turismo autonómica hizo llegar al Cabildo catedralicio de Córdoba su propuesta por escrito para una gestión compartida. En plena polémica, el Gobierno andaluz invitó a la Iglesia a cerrar una fórmula conjunta que permita a la Junta y al ayuntamiento Cordobés participar en la explotación, planificación turística y la promoción del segundo monumento más visitado de Andalucía después de la Alhambra. Dicho documento (abierto) apuntaba a una fórmula con base jurídica bajo el formato de consorcio, patronato o fundación. La otra posibilidad sería la firma de un convenio de colaboración en su gestión.
Durante los últimos veinte años, las administraciones públicas han invertido un total de diez millones de euros en la rehabilitación y mantenimiento del monumento. Lo que haya gastado la Iglesia se desconoce, ya que las cuentas no son públicas. La Junta exige transparencia sobre los números de la explotación turística, al margen de lo obtenido por la Iglesia a través de otras vías como donaciones, aportaciones de fieles o herencias. Las cuentas de la explotación del monumento son del todo opacas, ni se depositan anualmente en el Registro Mercantil ni se publican. Si atendemos al precio de una entrada 8€ (libres de impuestos por considerarse donativo) y a la afluencia de personas que recibe el monumento al cabo del año, podemos calcular la cuantía, una cifra que se movería entre los once o trece millones de recaudación anual. Así pues, la Mezquita de Córdoba se ha convertido en una especie de paraíso fiscal para la Iglesia, que ha renunciado a los fondos públicos para evitar mostrar sus cuentas y sortear así la ley de transparencia.
El periódico el País ha conseguido entrevistar a algunos destacados expertos en Patrimonio, y estas son algunas de sus opiniones. Mª del Mar Villafranca (historiadora experta en patrimonio y directora del Patronato de la Alhambra), «el derecho catastral es diferente del derecho del patrimonio, los bienes culturales son públicos, son comunes. La Mezquita debe de ser un bien público y tratado como tal. Eliminar la palabra Mezquita es un error, los valores que reconoció la UNESCO son precisamente eso, la unión de culturas.» Antonio Vallejo (arqueólogo responsable del yacimiento Omeya de Medina Azhara), «mi opinión es que debería de implantarse un modelo de gestión profesional. No hay un problema turístico, hay un problema cultural. La gestión a través de un Patronato formado por los diferentes actores sería una buena solución.» Miguel Santiago (figura visible de la Plataforma Mezquita-Catedral de Córdoba), «no es un problema religioso, es un problema de gestión del Patrimonio.»
Las muestras de rechazo y repulsa ante la situación que vive la Mezquita-Catedral van en aumento, cien especialistas de treinta y seis Universidades han firmado un documento en el que muestran su preocupación por el uso y explotación turísticos de la Mezquita de Córdoba por parte de la Iglesia. Los especialistas que firman el manifiesto (historiadores, arabistas y un largo etc.) consideran que el argumento de que Fernando III dio una orden en 1236 para que el edificio se usara como iglesia es «endeble jurídicamente», puesto que no supone una donación regia, sino la cesión de un derecho de uso.
Los defensores de la propiedad pública no han pedido nunca que se deje de usar como Catedral católica, sino que se respete su valor histórico, arquitectónico y cultural. Ejemplos de la mala gestión llevada a cabo por parte del Cabildo de Córdoba son, entre otros: la modificación de una de las puertas de acceso para permitir la salida de los pasos de Semana Santa, la construcción de unos cuartos de baño junto al mihrab de Al Hakam II y el hecho de que no se reparen elementos arquitectónicos en franco deterioro. Igualmente, el manifiesto critica la desidia demostrada por las administraciones públicas obligadas a conservar y promover el enriquecimiento del Patrimonio Histórico, Cultural…tal y como señala el artículo 46 de la Constitución Española.
Pero, ¿qué se puede hacer ante esta situación? Bueno, la negativa por parte del Cabildo (Iglesia) a compartir la gestión del monumento y a preservarlo en condiciones nos deja una única salida, la Expropiación del bien inmueble. Esta solución ha ido cobrando fuerza en los últimos años, se entiende que la única opción de preservar la identidad del monumento pasa por una gestión pública donde también intervengan la Sociedad Civil y sus representantes.
El entonces Ministro de Justicia (Gallardón) aseguró que expropiar la Mezquita de Córdoba a la Iglesia sería un despropósito económico y jurídico, la legislación exige que haya peligro de destrucción o deterioro del templo. Cuando este señor, ahora ya ex-ministro, se refería a la legislación vigente, hablaba de la ley de Patrimonio Histórico Español de 1985. Por sus comentarios deduzco que leerse la, no se la leyó. Ahí van algunos ejemplos:
-Art 12.3: cuando se trate de monumentos y jardines Históricos, la Administración competente además instará de oficio la inscripción gratuita de la declaración en el Registro de la Propiedad.
-Art 19.1: en los monumentos declarados Bien de Interés Cultural no podrá realizarse obra interior o exterior que afecte directamente al inmueble o a cualquiera de sus partes integrantes o pertenecientes sin autorización expresa de los organismos competentes para la ejecución de esta ley. Será preceptiva la misma autorización para colocar en fachadas o en cubiertas cualquier clase de rótulo, señal o símbolo, así como para realizar obras en el entorno afectado por la declaración.
-Art 36.1: los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español deberán ser conservados, mantenidos y custodiados por sus propietarios o, en su caso, por los titulares de derechos reales o los poseedores de tales bienes.
-Art 36.4: el incumplimiento de las obligaciones establecidas en el presente artículo será causa de interés social para la expropiación forzosa de los bienes declarados de interés cultural por la Administración competente.
Y mi favorito…
-Art 37.3: será causa justificativa de interés social para la expropiación por la administración competente de los bienes afectados por una declaración de interés cultural el peligro de destrucción o deterioro, o un uso incompatible con sus valores.
Quizás, y no quiero ser un malpensado, sea esta la razón por la cual la Iglesia ha proyectado una serie de obras de restauración en el edificio, tales como la concerniente al «mihrab», cuyo estudio preliminar estará terminado en 2016. En serio? Que coincidencia!!!
Como se observa, la expropiación puede tener una base más que legal en la ley de PHE de 1985, pero ya no se trata sólo de eso. Teniendo en cuanto todo lo dicho anteriormente, me parece increíble y aberrante al mismo tiempo que la Iglesia y sus representantes en territorio español puedan arrogarse la titularidad de bienes públicos, haciendo y deshaciendo a su antojo. Lo que en cualquier otro país de la Europa «democrática» habría sido un escándalo mayúsculo, aquí se ha convertido en un elemento más de la putrefacción en la que se halla sumido todo el sistema.
Os pongo los enlaces de referencia así como algún otro de interés:
http://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2015-01-17/mezquita-catedral-o-la-historia-de-un-gran-escandalo-inmobiliario_623348/
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/23/actualidad/1422042671_875492.html
http://politica.elpais.com/politica/2015/11/03/actualidad/1446553126_305752.html
http://www.20minutos.es/noticia/2081529/0/mezquita-catedral/cordoba-polemica/titularidad/
http://www.elmundo.es/andalucia/2014/04/22/53568d9a22601df9278b457a.html
http://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/45452-unesco-eleva-la-mezquita-de-cordoba-a-bien-universal-excepcional-y-defiende-la-administracion-de-la-iglesia
http://www.mezquitadecordoba.org/
http://www.catedraldecordoba.es/
http://www.catedraldecordoba.es/noticias.asp